Biorresonancia Contra el Cáncer

Royal Rife

El Visionario que Utilizó la Biorresonancia para Curar el Cáncer

Lo que sigue ahora es la biografía de un hombre que desafió la medicina y ciencia de su tiempo creando una terapia electrónica que mantendría a raya a los patógenos responsables del cáncer. Sin embargo sus inventos fueron ridiculizados, saboteados y puestos al olvido hasta hace poco.

El inicio de la medicina bioeléctrica

Royal Raymond Rife, fue un brillante científico nacido el 16 de mayo de 1888 en Alkhorn, Nebraska y fallecido en 1971. (Aportamos una buena biografía en el vídeo adjunto).

Después de estudiar en Johns Hopkins, Rife desarrolló la base tecnológica de mayor uso hoy en el campo de la óptica, electrónica, radioquímica, bioquímica, balística y aviación. Es una justa afirmación decir que fue Rife quien prácticamente estableció los pilares de la medicina bioeléctrica.

Recibió 14 reconocimientos y honores importantes y le fue dado el Doctorado honorario de la Universidad de Heidelberg (Alemania) por su trabajo.

Durante los 66 años que Rife pasó diseñando y construyendo instrumentos médicos, trabajó para Zeiss, el gobierno americano, y varios benefactores privados. El más notable fue el millonario Henry Timkin.

Como Empezó Todo

A través de sus propias notas sabemos que se empezó a interesar por los efectos biológicos de los campos de electromagnetismo y su efecto terapéutico en al año 1920. A partir de ahí desarrolló los microscopios para observar el efecto de los fenómenos eléctricos en las bacterias. Los microscopios fueron la llave para sus investigaciones posteriores.

Rife puso todo el empeño en el desarrollo de microscopios ópticos que tuviesen una resolución y efecto de magnitud sin precedentes. Empezó por observar los problemas asociados con microscopios de una gran magnitud desde un punto de vista único. Pero habían muchos problemas para el desarrollo de este tipo de microscopios, uno de ellos, la propia luz.

Las resoluciones óptimas más allá de una amplificación de 20,000 veces eran imposibles por las limitaciones impuestas por las longitudes de onda de la propia luz y los efectos de la difracción.

La vibración era otro problema; incluso los microscopios de electrones sufren bajo las vibraciones del ambiente porque un movimiento imperceptible era demasiado obvio a esa gran amplificación, como cualquiera que haya usado el zoom de los lentes de una camera sabe.

Además está la cuestión de cómo uno mancha el espécimen o ejemplar para hacerlo visible.

Una mancha es simplemente un tinte químico de algún tipo, y desgraciadamente como la captación no puede ser controlada de manera precisa, la mancha pude que no penetre el espécimen.

Así que en amplificaciones grandes la mancha podría aparecer como una serie de grumos que no muestran mucho sobre el espécimen.

Más allá de eso, la propia mancha era un químico que podía matar al organismo del estudio.

Polarización

Rife decidió que tenía que arreglárselas sin la mancha. Pero ¿Cómo podía ver el espécimen sin la mancha? La primera respuesta obvia era la luz polarizada.

La teoría de la polarización es bastante sencilla. La luz es una longitud de onda electromagnética que consiste en un plano de un campo eléctrico oscilante con su correspondiente campo magneto en otro plano.

Así que Rife decidió no solo usar la luz polarizada sino también hacerlo a través de la fluorescencia para reflejar su propia luz.

La mayoría de espécimen serían fluorescentes o se reflejarían pero solo en luz ultravioleta u otra rango de luz visible. Todo dependería de la estructura del químico usado. Y trabajó sobre toda esta idea.

Ya no necesitaría una mancha ya que la propia luz era la mancha. Así que de esta forma un tipo de bacteria, por ejemplo aparecería en un tono de azul o rojo, etc.

El color actual de la “mancha luz” resultante daría mucha información de la estructura química del espécimen del estudio y la polarización ayudó a distinguir las diferencias sutiles estructurales.

Después de mucha investigación, sobre el año 1929, Rife finalmente produjo un prototipo de lo que más tarde se llamaría el “Microscopio Universal” siguiendo el mismo principio.

El microscopio que creó en amplificación es comparable a los microscopios que se utilizan hoy en día para los electrones.

Maquina de Rayos Beam

Ahora que Rife podía claramente ver bacterias y células usando sus microscopios, empezó a hacer experimentos para exponer los ejemplares a varios campos electromagnéticos y descubrió que podía hacer que la bacteria y otros organismos unicelulares reaccionasen a estos campos.

Curiosamente los campos estáticos tenían muy poco, pero los campos alternantes o pulsantes causaban cambios dramáticos dependiendo DE LAS FRECUENCIAS QUE SE APLICARAN.

Cada tipo de bacteria aparecía responder a un tipo determinado de frecuencia y en PARTICULAR AL FINAL CAUSABA LA DESTRUCCIÓN DEL ORGANISMO.

Tal como se puede apreciar en los videos que adjuntamos, parece que las frecuencias críticas para una bacteria, por ejemplo, crean lo que se puede describir como una crisis epiléptica. La bacteria cambia formas y parece agitarse.

El rango de frecuencia del efecto varía con el espécimen y la intensidad de los campos se pronuncia con 5 o 6 hercios de frecuencia crítica.

Si das a un espécimen una corriente corta de energía electromagnética cerca de la frecuencia crítica se sujeta y después se recupera después de unos segundos. Si, sin embargo, prosigues mas allá de la frecuencia crítica, explota

La Bioresonancia destruye bacterias y patógenos

Rife repitió los experimentos un milenio de veces y reproduciendo los mismos efectos cada vez.

Fue incapaz de encontrar frecuencias que dañaran al tejido celular del humano (o incluso a los mamíferos) y les hiciera explotar.

Había encontrado una forma selectiva para destruir bacterias y otros patógenos sin dañar las células humanas.

Si esto se pudiese aplicar a pacientes vivos podría potencialmente eliminar las especies específicas invasoras y por tanto curar cualquier enfermedad que causara enfermedad producida por bacterias de algún tipo.

Realizó la función de catalogar las frecuencias críticas que destruyeron las bacterias específicas.

El pensó que el efecto funcionó a través de una simple resonancia y que la bacteria se destruía por una específica frecuencia justo como lo hace una copa de vino cuando se la expone a un sonido alto específico.

Empezó una lista de lo que él llamó el Mortal Oscillatory Rates a específicos patógenos (MORs).

¿Biorresonancia, una Cura para el Cáncer?

Rife se obsesionó con la idea de curar el cáncer.

Encontró en sus experimentos que los canceres tumorales en animales podían reducirse e incluso desaparecer si se aplicaban ciertas frecuencias.

Pero sus observaciones demostraron que las células tumorales no se destruían como las bacterias. Algo estaba matando las células tumorales de una forma distinta. Empezó a desviar su atención a los virus.

En ese tiempo todavía no se conocía mucho sobre ellos. La palabra “virus” procede de una de sus propiedades, “el paso del filtro”. La definición del virus era la de un agente infeccioso que era tan pequeño que podía pasar a través de un filtro que bloqueaba bacteria y otros patógenos.

Tras miles de experimentos, Rife finalmente anunció que había asilado “la forma que pasa el filtro” de un agente infeccioso que causaría fidedignamente cáncer en los animales a los que se le inyectaba.

Su conclusión fue simple:

El cáncer lo causa un virus y la máquina podría destruir los virus de una forma tan efectiva como las bacterias, y por tanto, el podría curar el cáncer.

A la luz de su revelación, los resultados de las células tumorales estaban claros.

Efectos Secundarios de la biorresonancia

Había muchas implicaciones de todo esto. Rife había notado que cuando curaba a animales de varios agentes infecciosos, frecuentemente empeoraban durante algún tiempo corto después de la exposición al aparato de rayo pero se recuperaban enseguida.

Pensó que la destrucción de los patógenos infecciosos siempre desprendían venenos (que tenían dentro los organismos infectados) dentro de los cuerpos de los animales y dentro de el flujo sanguíneo y las enfermedades estaban causadas por el efecto de estos venenos.

Como los venenos son siempre los mismos químicos responsables de los síntomas de cualquier enfermedad en primer lugar, no era inusual ver un empeoramiento de los síntomas después de la exposición y finalmente una pronta recuperación una vez el cuerpo elimina las toxinas.

Este efecto es bien sabido en la medicina hoy, en concreto se llama la reacción de Jarisch-Herxheimer y se dio a conocer por primera vez en el tratamiento de antibióticos de la sífilis.

Al final, Rife logró tener éxito identificando dos agentes virales que causaban cáncer. Uno que causaba carcinomas (los cánceres que cubren las membranas) y otro que causa sarcomas (cáncer en huesos, tejido conectivo o músculos). Llamó a estos dos agentes los virus de cáncer BX y BY respectivamente.

No contento con probar que el virus producía el cáncer, Rife creó 400 tumores en secuencia, partiendo del mismo cultivo, cada uno filmándolo, fotografiándolo y registrándolo meticulosamente. El llamó al virus del cáncer “Cryptocides primordiales”.

A Virginia Livingston se le es dado hoy el crédito por identificar el organismo que causa el cáncer humano, de acuerdo a la investigación que publicó en 1948. Lo renombró como “Progenitor Cryptocides”.

Royal Rife nunca fue mencionado en sus informes. De hecho Rife, rara vez tuvo algún crédito por su monumental descubrimiento. El fue un silencioso y modesto científico dedicado a expandir su descubrimiento antes que dar alas a la ambición, fama y gloria.

Su disgusto por las políticas médicas (las cuales pudo ignorar gracias a la generosa confianza de sus benefactores privados) lo dejaron en desventaja.

No obstante muchos científicos y doctores han confirmado el descubrimiento de Rife respecto el virus del cáncer y su naturaleza polimórfica, utilizando técnicas de campo oscuro, el microscopio Naessens, y experimentos de laboratorio.

Rife también trabajó con doctores y científicos sobresalientes de sus días, quienes confirmaron y dieron crédito varias áreas de su trabajo.

Entre ellos se incluyen: E.C. Rosenow, Sr. (longtime Chief of Bacteriology, Mayo Clinic); Arthur Kendall (Director, Northwestern Medical School); Dr. George Dock (internacionalmente renombrado); Alvin Foord (patólogo famoso); Rufus Klein-Schmidt (Presidente de USC); R.T. Hamer (Superintendente, Paradise Valley Sanitarium; Dr. Milbank Johnson (Director de Southern California AMA); Whalen Morrison (jefe de cirugía, Santa Fe Railway); George Fischer (Hospital de niños, N.Y.); Edward Kopps (Metabolic Clinic, La Jolla); Karl Meyer (Hooper Foundation, S.F.); M. Zite (Chicago University); y muchos otros.

El Quantum tiene pantallas de biorresonancia llamadas Rife en honor a este médico.  Están basadas en una tecnología similar a la que él desarrolló.

 

Comentarios:

kirsys cruz vizcaino 27 de mayo de 2013, 18:22
ES INCREIBLE QUE MUCHAS COORPORACIONES FARMACEUTICAS, LO QUE LES IMPORTA ES EL DINERO Y NO LA SALUD DEL SER HUMANO, CREO QUE EL CANCER SE PUEDE CURAR AL IGUAL QUE LA GRIPE, LA FIEBRE, PERO CUANTO EN PERDIDAS IMPLICARIA ESTO A LAS GRANDES COORPORACIONES FARMACEUTICAS, ESTARIAN ELLOS DISPUESTOS A PERDER TANTO, ES MEJOR SEGUN ELLOS SACRIFICAR A UNO, Y QUE CIENTOS DE MILES DE PERSONAS SIGAN MURIENDO DE CANCER SIN LA ESPERANZA A SER CURARO POR LA QUIMIO O LA RADIOTERAPIA. ¿HASTA CUANDO, SEGUIRAN OCULTANDO LA VERDAD?

Anónimo 10 de agosto de 2013, 20:45
la realidad es que la medicina energética expuesta por el dr. rife hoy en día a logrado excelentes resultados terapéuticos.

aunque para algunos esta ciencia es oculta...... ya para muchos es utilizada en acompañamientos virtuales de cirugías oncológicas y quimioterapias en niños, adolescentes y adultos con maravillosos resultados.

ahora el problema no es los grandes laboratorios farmacéuticos quienes limitan que esta ciencia se de a conocer mas… es la ignorancia de los seres humanos, que no les deja ver que esta realidad existe. y de adaptarse al conocimiento sobre los sistemas de biorresonancia reconociendo que es una excelente alternativa para evitar el consumo de fármacos y también evitar los efectos secundarios

Anónimo 30 de septiembre de 2013, 17:00
Creo que sería una buena labor en memoria de este gran descubridor, añadir un enlace con los populares facebook, twiter, etc. Y así contribuir a una mayor difusión de verdades que dejen en entredicho los postulados que nos llevan a la autodestrucción.

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